La cirugía de reemplazo de rodilla, también conocida como artroplastia, es un procedimiento donde se sustituyen las superficies articulares dañadas de la rodilla por componentes artificiales. Esta intervención se recomienda cuando el dolor articular limita significativamente las actividades diarias, hay rigidez matutina persistente, deformidad progresiva de la rodilla o cuando los tratamientos conservadores como medicamentos, terapia física e infiltraciones ya no brindan alivio adecuado.
El diagnóstico comienza con una evaluación clínica completa que incluye examen físico, análisis de la marcha y revisión del historial médico. Se complementa con estudios de imagen como radiografías en carga y resonancia magnética para valorar el grado de desgaste articular, la alineación de la extremidad y el estado de los tejidos blandos circundantes. Esta evaluación determina si el reemplazo articular es la mejor opción terapéutica.
Existen diferentes tipos de prótesis según las necesidades específicas de cada paciente. Las prótesis totales reemplazan toda la articulación, mientras que las parciales solo sustituyen el compartimento dañado. Los componentes pueden ser cementados o no cementados, y los materiales incluyen aleaciones metálicas, polietileno de alta densidad y en algunos casos cerámica. La selección se personaliza considerando la edad, nivel de actividad, calidad ósea y características anatómicas del paciente.
La recuperación inicia inmediatamente después de la cirugía con movilización precoz y manejo del dolor. El paciente generalmente permanece hospitalizado de 2 a 4 días, durante los cuales comienza la rehabilitación con fisioterapia. En las siguientes semanas, se progresa gradualmente en la movilidad con apoyo de bastones o andaderas. El retorno a actividades cotidianas sucede entre 4 y 6 semanas, mientras que la recuperación completa puede tomar varios meses de terapia física especializada.
Los resultados incluyen reducción significativa o eliminación del dolor articular, mejora notable en la capacidad para caminar, subir escaleras y realizar actividades diarias, corrección de deformidades y mejoría general en la calidad de vida. La mayoría de los pacientes experimentan una movilidad restaurada que les permite retomar actividades recreativas de bajo impacto. La duración de la prótesis depende de múltiples factores, pero con cuidados apropiados puede funcionar adecuadamente por muchos años.
En Ortopedia GAVE entendemos que cada paciente es único. Nuestro enfoque en cirugía de reemplazo de rodilla combina técnica quirúrgica precisa con un plan de rehabilitación personalizado. Desde la evaluación inicial hasta el seguimiento postoperatorio, te acompañamos en cada paso del proceso para que puedas recuperar tu calidad de vida y regresar a las actividades que disfrutas, con la seguridad de estar en manos de un profesional dedicado exclusivamente a tu bienestar.